Saltar al contenido

Sociotecnología educativa

11 julio, 2018
societecnologia

Toda la tecnología tiende a crear un nuevo entorno humano. Los entornos tecnológicos no son meramente pasivos recipientes de personas, son procesos activos que reconfiguran a las personas y otras tecnologías similares.

Hemos asistido en la actualidad a una verdadera transformación social, que ha sido de alguna manera impulsada por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, en aquellas sociedades que han contado con esos recursos para hacerlo. Estos procesos han comenzado a barnizar las instancias educativas formales dentro de la institución escolar, aceptando en estos espacios, nuevas lógicas sociales y culturales.

Por lo general se habla de tecnología a todo aquello que sea producto técnico de la actual era digital, sin embargo, el concepto es mucho más amplio, y por lo tanto debemos realizar una mirada más histórica de proceso de integración de tecnología en el aula. Cada profesor en su tiempo, en mayor o menor medida, debió asumir un cambio tecnológico particular que fue introducido en su dinámica educativa o cultural, y que desde su perspectiva resultó ser algo novedoso, complejo y que sin duda representó un cambio.

A nivel metodológico, es posible que el cambio tecnológico no repercuta de manera estructural en las formas de enseñar o aprender que se experimentan en el aula, y que en consecuencia, en algunos casos, no hayan representado mejoras en los procesos de aprendizaje que se deseaban lograr según lo estipulado en el currículum. Lo que si es claro, es que el uso intensivo de cualquier tecnología genera transformaciones al interior de la escuela, que no siempre van de la mano con mejoras en los procesos de aprendizaje, pero no por eso dejan de ser cambios.

Pizarrón: El emblemático pizarrón, indisociable a una sala de clases, ha sido la tecnología por excelencia presente en las instancias de aprendizaje formales. Necesario para experiencias de aprendizaje en donde se maneja una gran cantidad de estudiantes, representaba toda una cultura escolar y una dinámica social que desde este tiempo ya se mira de manera nostálgica. Desde la persona que repartía la tiza por las salas y su mantenimiento, los juegos de los estudiantes con la almohadilla llena del polvo blanco, y el delantal sucio del profesor eran expresiones socioculturales.

Retroproyector: Representó todo un fenómeno para el docente. Un aparato que permitía compartir información de manera automática a los estudiantes mediante transparencias que de manera creativa eran construidas. A partir de este recurso, surgió toda una industria que fabricaba estas transparencias, mediante las impresoras y fotocopiadoras en el colegio o en el entorno del establecimiento. Por lo general, estas transparencias era clasificadas y ordenadas por el docente como recurso de enseñanza, y muy rara vez como recurso para el aprendizaje de los estudiantes.

Proyector: Una tecnología que sigue siendo utilizada de manera muy intensiva, hace ya casi una década. Con él todos los procesos que se realizan en un ordenador quedan expuestos a toda una comunidad de aprendizaje. La dinámica sociocultural de la tiza, la industria de la transparencia quedan rezagadas y los televisores y vhs totalmente obsoletos.

Pizarra digital interactiva: Le otorgan al proyector lo que carecía, la interactividad o producción directa en el aula. Los estudiantes pueden manipular los recursos y productos de aprendizaje en una pizarra táctil y el docente puede generar mayor dinamismo e integrar a plenitud los recursos multimedia dispuestos en el ordenador. Con la entrada de este recurso, surgen nuevas dinámicas al interior de la escuela, que tienen que ver con aspectos de seguridad, debido al alto costo que tienen estos recursos. A su vez, necesitan de equipos externos o internos de personas que puedan realizar un mantenimiento técnico de estos aparatos altamente complejos en su tecnología. A nivel de experiencia de los estudiantes, son recursos más restringidos al ámbitos educativo, por lo tanto no quedan a disposición libre de los estudiantes, como la antigua pizarra en los ratos de recreo. Sin duda a nivel educativo representa una herramienta muy potente, pero siempre quedará restringido a la intensionalidad pedagógica que le de el docente.

La introducción de nuevas tecnologías en la escuela siempre generaran cambios, que tendrán su impacto a nivel cultural, social, en el clima de aula o en las relaciones interpersonales, y por supuesto en los procesos de enseñanza y aprendizaje. .